Imagen de previsualización de YouTube

Cochochi

México, Reino Unido, Canadá, 2007

Dir. Israel Cárdenas y Laura Amelia Guzmán

87 minutos

Otro ejemplo de cine barato (o poco costoso, si preferimos) pero con ideas interesantes y valores más allá de la inmediatez de la taquilla (como fin único y dictatorial). Israel Cárdenas, mexicano, y Laura Amelia Guzmán, dominicana radicada en ese momento en México, realizaron esta película de manera honesta y con notable sensibilidad. Y eso se nota en la pantalla, abrumadoramente.

La película ha sido ganadora de varios premios internacionales, en festivales como Toronto, Toulouse, Gijón, Gramado y Miami. Está hablada en la lengua rarámuri y trata sobre un par de niños de la sierra tarahumara de Chihuahua que pierden el caballo de su abuelo, por lo que deben realizar un viaje para recuperarlo. En ella está también reflejada una realidad lastimosa, de pobreza, pero de manera sencilla y sin mayores aspavientos, sin rollo o moraleja fácil. El paisaje juega un papel importante, y hay también cierto costumbrismo (sin llegar a la sobada explotación del folclor), al ser interpretada por actores no profesionales, reales pobladores del lugar filmado, que aportan de manera sobresaliente a la historia de ficción su lenguaje, su acento, sus gestos, su imponente físico, marcas de vida en un ambiente no siempre amable.

El estreno en México es a través de la productora y distribuidora Canana Films, y se ha venido retrasando desde finales del año pasado, por los mismos problemas de siempre: el miedo lógico de la distribución de productos nacionales ante la tramposa oferta de Hollywood, acostumbrado a invadir, igualito que su gobierno. Digamos que el cine hollywoodense es al público masivo cinéfilo, lo que la telenovela al televisivo, un educador de gusto. ¿Estaremos listos para romper ese esquema? Ya va siendo hora, ¿no?

Salas: Cinépolis Universidad y Perisur, Cinemex Masaryk y WTC, Cinemark Reforma, Lumiere Texcoco. A partir del 24 de abril (y de la reapertura del 7 de mayo).


Debido a la epidemia de influenza porcina-humana-A H1N1, pero sobre todo a un manejo gubernamental lamentable, las salas programadas para exhibir esta película habían cerrado. Tarde, pero afortunadamente para la salud física y mental de todos, ya comienza a restablecerse la normalidad. Ahora, ¡a ver cine!