El peine de los vientos de Eduardo Chillida

El peine de los vientos de Eduardo Chillida

Si pudieramos encontrar un hilo conductor entre las películas que se proyectaron hoy en el festival tendríamos que resaltar que, al menos dos títulos, se acerca a esa mágica tentación de hablar del cine dentro del cine.
La primera, EXIT THROUGH THE GIFT SHOP, la sorpresa más grande del certamen, es una película que nos habla de como se realizó y resulta ser la ópera prima como realizador cinematográfico del mítico artista callejero y gurú del grafitti internacional Bansky.
Famoso por su obra crítica y controvertida que lo ha llevado a vender piezas en cantidades inimaginables para un creador contracultural y a exponer en templos del arte como el MOMA de Nueva York o la Tate Gallery, Bansky, que hasta la fecha ha mantenido su identidad en secreto, se estrena como documentalista a partir de una serie de afortunados accidentes.
La historia es muy sencilla. Un francés excéntrico radicado en Los Angeles, Thierry Guetta, se interesa en el movimiento grafitero de la ciudad y empieza a grabar a sus principales exponentes sin tener una idea clara de qué hacer con el material. Frente a sus cámara desfilan personajes como JR, Space Invader o Shepard Fairey que, eventualmente lo llevarán a conocer y filmar a Bansky que, meses después le sugerirá haga un documental con los cientos de horas de material recopilado. Sin embargo, un giro del destino hará que el control de la película termine en manos de quien debería ser su protagonista y que Guetta pase frente a la cámara y se convierta en la estrella.
Inteligente y crítico de principio a final, EXIT THROUH THE GIFT SHOP no sólo presenta un panorama muy completo de la escena de la gráfica callejera y urbana internacional si no que también captura su espíritu irreverente y lúdico convirtiéndolo en una cinta divertida y fascinante. En ella es muy evidente que, el talento del genio anónimo que se dió a conocer en 1992 en las calles de su Bristol natal, es suficiente para proponer una reflexión profunda sobre el arte y su valor comercial desde un medio que maneja mejor que muchos cineastas de carrera.
Lejos del documental, pero también acercándose al cine como tema se proyectó en Horizontes latinos LA VIDA ÚTIL del uruguayo Federico Veiroj. Ganadora el año pasado de uno de los apoyos en la sección Cine en Construcción en este mismo festival, la película de narra la historia de Jorge, un cuarentón introvertido que trabaja en la cinemateca de Montevideo desde hace 25 años y tiene un show radiofónico donde promueve las peliculas que se proyectan en su trabajo. Metáfora sobre la muerte del cine, lo que la emparenta lejanamente a Cinema Paradiso (Guiseppe Tornatore, 1988) o Splendor (Ettore Scola, 1988), la historia da un viraje a mitad del camino y nos propone que, los conocimientos de cine de nuestro protagonista, lo ayudarán a seguir adelante frente a los conflictos que amenazan su futuro.
Subiendo un poco en el mapa cinematográfico del continente OCTUBRE, la ópera prima de los hermanos peruanos Daniel y Diego Vega, ganadora del premio del jurado en la sección Una cierta Mirada este año en Cannes, es una muestra clara de que en su país se gesta un movimiento interesante que va más allá de los éxitos recientes de Claudia Llosa.
Con un espíritu, personajes y ambientes similares a las reconocidas MADEINUSA y LA TETA ASUSTADA, la cinta de los hermanos Vega hace pensar que hay razones para esperar calidad los próximos años de una cinematgrafía desconocida hasta hace muy poco.
Finalmente, los nombres propios aterrizan en San Sebastián encarnados en la presencia de John Sayles. Leyenda viva del cine independiente norteamericano y heredero del trono que dejó vacío con su partida Robert Altman, el realizador de clásicos como ESTRELLA SOLITARIA y HOMBRES ARMADOS presenta en concurso AMIGO, una producción de época que retrata la invasión de las Filipinas por parte del ejercito Norteamericano antes de su independencia.
Digna obra de Sayles, su mas reciente largometraje es una crítica directa a toda clase de intervención e imperialismo y un pretexto extraordinario para hablar de lo que sucede hoy en el mundo a través de una historia de época.
Más allá de la salas, el festival respira en una ciudad que ofrece entre proyección y proyección lugares inolvidables como EL PEINE DEL VIENTO, escultura del artísta Donostiarra Eduardo Chillida enclavada al final de la playa de Ondarreta en una localización imponente.
Después de la caminata que exige la visita nada mejor que un revuelto de zetas y chuletones con patas en el restaurante El caserio.De postre:Tarta casera de queso y un buen cortado.

Cartel de LA VIDA ÚTIL en las calles de San Sebastián

Cartel de LA VIDA ÚTIL en las calles de San Sebastián