Exterior. Aguacero Playa de la Concha. Día.
Si bien es cierto que los domingos suelen ser un poco flojos en los festivales de cine, de manera que la prensa lo tome con calma y recobre fuerzas para el lunes, siempre se puede apelar a un director consagrado para salvar el día. En el caso de San Sebastián este año Ang Lee y su más reciente largometraje, Taking Woodstock, fueron lo más importante de la jornada.

Taking Woodstock

Taking Woodstock

Responsable de una filmografía impresionante, no sólo por la cantidad de premios si no por su variedad temática y genérica -lo mismo ha adaptado a Jane Austen que a los clásicos del comic pasando por las artes marciales, el western, el cine erótico o el melodrama- Lee se acerca ahora a la comedia para reconstruir una historia de familia alrededor del mítico concierto de Woodstock.
Lejos de obviedades y utilizando ese maravilloso principio que dice que a veces funciona mejor dramáticamente lo que no se ve –en ningún momento de la cinta vemos el concierto y nos limitamos a ver todo lo que sucede alrededor y a la gente dirigiéndose hacia el famoso lugar- el director originario de Taiwán construye una película coral que, como toda buena bola de nieve que se precie de serlo, va creciendo en conflictos y complejidad conforme se acerca al desenlace. Ejemplo de esa inteligencia en el enfoque del proyecto es la banda sonora que, en lugar de recurrir a piezas memorables de bandas legendarias, apela a un soundtrack original compuesto ni más ni menos que por Danny Elfman.
Más allá de Taking Woodstock y de la calidez brillante de Lee en la conferencia de prensa hay poco que contar sobre las películas de la sección oficial a concurso del día. La alemana This is love de Matías Glassner-un árido thriller sobre tráfico de niñas- y la francesa Making plans for Lena de Christophe Honoré son cintas menores que seguramente no llegarán a los premios y se olvidarán fácilmente. Sin duda, lo más interesante de lo proyectado a concurso es Desperados on the block del polaco formado en Alemania Tomasz Emil Rudzick que construye un retrato interesante de la diversidad étnica de la juventud que convive en un edificio de estudiantes de Munich tomando como pretexto un elevador.
Para el frio y la lluvia de un domingo de Septiembre nada mejor que unos espárragos con gambas , un lomo con pimientos y patatas acompañados con vino tinto de las bodegas Eguren y un tradicional pastel vasco en Casa Tiburcio
Mañana lo nuevo de Bahman Gobhadi y la llegada de Robert Duval a la ciudad.Por aquí nos vemos.